martes, 24 de enero de 2017

Capitana de mi espejo

¿Serías capaz de romper el espejo? De ver quien eres, ver cada surco que cada lágrima dejó en ti y cada cicatriz de cada vez que tropezaste con las piedras del camino.
Romper el espejo para avanzar sobre el cristal que una vez reflejó tu rostro, para cortarte los pies con los trozos más pequeños, clavandolos en tu talón, como un lastre que cargar durante toda tu vida. Para sangrar los recuerdos de una guerra pérdida, de una bala en el aire, un contínuo lamento.
Observarte en el espejo para entender que fuiste valiente porque nunca nadie fue capaz de hacerlo, de mirarse y entender que realmente no eres quien quisiste ser, pero a la vez siendo mejor, mas grande, mas valiente.
Tocarte la mejilla justo ahí,  como si de una brújula se tratase, donde siempre estuvo la mano señalada, donde el rojo sangre formaba parte de tu ser, tocarte la mejilla para volver a encontrar el rumbo.
A ti, que secas tus lágrimas para que el sol brille más fuerte, para que las nubes no tapen el cielo y el techo no te impida volar. Marinera de cristales, capitana de mi espejo, que todos oigan tu silencio.
Ni una más 016.

martes, 10 de enero de 2017

Mi odisea

Le di las gracias a Cupido después de abrazar a Hades, de acariciar a Cancerbero y sentir su mandíbula en mi cuello.
De dioses va la cosa, pues dime Cronos, como pudo ser que tu, dios del tiempo, no quisieses dar marcha atrás para recuperar el trono, si tan solo, tuviste que haber movido un dedo.
Ten presente Dionisio, que en tu elixir flotan mis recuerdos de lo que pudo ser, de aquel tiempo atrás, cuando cupido acertó al hombre equivocado, y te abracé para olvidar. Pero tu, tan irónico como siempre callaste, para no decirme, que ni siquiera tu mas preciado néctar, puede arrancar la flecha del amor que tu amigo con pañales clavó en mi corazón.
Quisiera haber conocido a la mas madura de todas, pues Hera, en tu pecho nace todo aquello que soñé, pero maldito Zeus, que en forma de un toro blanco se convirtió, para encandilar con el fuego de Hefesto a la mortal mas hermosa, poseída por la belleza de Afrodita, y naciendo así, el mas fuerte de los mortales, Heracles.
Te pido a ti, Poseidón, que en tu tridente guardes la justicia de los mares, que le des calma a mi navío hasta el mar de las almas perdidas, o que desates la tormenta mas mortal para acabar conmigo de un solo soplido de tus labios.
Le doy las gracias a Cupido, pues en mandíbulas de cancerbero, supe que por vos mi vida daría, y que lucharía contra los doce sin miedo alguno, a sabiendas del resultado.
A Zeus pongo por testigo, que ni siquiera tu, en la forma que sea, seras capaz de hacer que no salga de las puertas del averno, pues esta flecha clavada, acertó de lleno y ningún dios, hará que deje de luchar por lo que un día podrá ser.
Te confio a ti Morfeo, mi sueño mas profundo, pues en mi caja de pandora, aun queda la esperanza.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Reloj de Arena

¿Que escribir cuando no salen las palabras?, cuando entiendes que no hay nada mas allá de tus propios sueños e ilusiones y que ademas, aquella meta que un día te marcaste, hoy esta mas lejos que nunca. 
Es navidad y todas las personas del mundo piden deseos, unos juguetes, otros ropa e incluso amor. 
Mi único deseo es poder girar el reloj de arena, ir atrás, al principio de todo, a cuando pudo ser y quizás, solo quizás, no estaría escribiendo esto.
Se de sobra que no soy muy leído y que ya hace mucho de la ultima vez que subí algo, pero hoy quiero ser lo mas sincero posible. 
Ahora mismo, mientras escribo esto estoy casi al borde de la saturación, en un constate quiero pero no puedo. En mi cabeza solo rondan las mentiras, ilusiones y fantasías que se que no se cumplirán pero hay un puto halo de esperanza que me hace creer que todo cambiará, que no sabemos lo que nos deparará el futuro. No se cuanto tiempo llevo pensando en eso, queriendo creer, pero cada vez es mas difícil, porque nada cambia, porque la hora que viene es igual que la que esta, es jodidamente igual.
Se acerca la nochevieja, ¿y que?, para mi es una simple botella mas de alcohol, una simple borrachera y veinte euros menos en la cartera. Porque se que 2017 será igual, solo sera un numero mas en el calendario, pero mi vida será la misma. Y no me vengáis con eso de, ``haz algo para cambiarlo´´, porque como dije antes, quiero pero no puedo. No puedo girar el reloj de arena, no puedo escapar de mi disfraz de payaso cuando lloras aun siendo yo el que está jodido, porque es como soy, porque prefiero guardar mis lagrimas y llorar después, para que tu te animes. No pido que me des las gracias, no las merezco, cualquiera lo haría. 
No culpo a nadie del que yo sea como sea, pero si que a veces todos tenemos algo que contar, un algo guardado que necesitamos soltar y escribir es mi forma de hacerlo, otros cantan y otros dibujan. 
Y es escribir con lo que yo lo suelto porque el lápiz y el papel no se cansan de mis paranoias. Aunque quizás ustedes si. Este blog no es el mas feliz del mundo y soy consciente de ello, pero, esto es solo un espacio en el que escribo lo que realmente siento, y así, de alguna forma hacer ver que ustedes no sois los únicos. 
Por ultimo, deciros que podéis poner en los comentarios todo aquello que queráis contar, no lo guardéis, porque tiempo no espera y una vez caiga la arena del reloj, no podemos darle la vuelta.

jueves, 14 de julio de 2016

Recuerdos

13 de Julio de 2016
Hoy, dejadme divagar entre suspiros del alma y recuerdos del corazón. Aquellos recuerdos que se reflejan con una mirada, con el brillo de los ojos, con las lagrimas del tiempo.
Tal vez, aquel aliento de fuego que un día tuve se perdió en el vagon del tiempo, se perdieron las ganas de luchar y ahora simplemente espero que mi amiga de la guadaña me lleve con ella.
Tal vez, ya no seamos solo tu y yo, ya no lo hago todo por vos puesto que vos, nunca tuvo intencion de esperar que mi barco llegase a puerto. Ahora arriaré las velas y dejaré que el mar sea mi destino, que me lleve donde quiera, que solo tenía a vos y ahora, solo tengo el mar.
Tal vez, amigo mío, quizás alguna vez debí de hacer caso a tus absurdos consejos con aquella copa que aun me debes. Pero, como dicen, nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Querida madre, mi mujer artificial, vuela, no dejes que tu casa se convierta en aquella jaula de aluminio que te apresa cada día, que los barrotes de alambre no se conviertan en tu trinchera de recuerdos y no quieras ser robot, se persona. Querida madre, no luches, vive.

Firmado: Daniel.

jueves, 7 de julio de 2016

Ahora y siempre

Ahora y siempre, en la riqueza y en la pobreza, la salud y la enfermedad, hasta que la muerte nos separe.
Firma el testigo que llegó el día, que aquella promesa se cumplió quedando atrás el colegio y los absurdos sueños. Hoy serás testigo de cómo todo cambia, de como el camino se bifurca pero siempre, juntos, sorteamos el camino.
Quien mejor que mi madrina, aquella que riñe, que se enfada.. pero sobre todo que ama. Quién mejor para guiarme de su mano hasta aquel altar que mi propia madrina. Aquella a la que poco a poco se le sonrojan las mejillas y una lágrima le cae hasta sus labios, esos labios que sonríen.
Di que si amor, di que sí porque solo tus besos son mi alimento, porque sólo tú cuerpo es capaz de hacerme delirar y solo tus risas pueden hacerme el hombre más feliz. Dí que si porque nada importa, porque el camino que aquí nos trajo no es más el principio de un tiempo nuevo, tiempo que deseo parar con sólo un parpadeo para así, abrazarte eternamente. Dí que si amor, porque sólo tú locura es la única capaz de mantenerme cuerdo y solo el ritmo de tus caderas son capaces de hipnotizarme.
En la riqueza y en la pobreza, en la salud y la enfermedad, hasta que la muerte nos separe.  Dí que si amor.

lunes, 4 de julio de 2016

Circo de emociones

Como un circo de emociones, donde el valiente equilibrista vaga por una cuerda a punto de romperse sin más ayuda que la pértiga que mantiene su ego, sin mas red que sus palabras y donde cada frase, puede ser la última y darse de bruces contra su propio cuerpo. La euforia o el golpe, a sólo una frase.
Como circo de emociones, donde el payaso ansía la risa rápida de su público, donde cada chiste es una prueba del deseo de su mirada y cada cara larga, hace de las mejillas del payaso las más frías y apagadas. La risa o el llanto, a sólo un chiste.
Como circo de emociones, donde el domador no tiene más látigo que su paciencia, donde no existe más jaula que la de su corazón ni más control que el de él mismo. Donde el amor puede ser impredecible y cada segundo, cambia la historia. Amor o desamor, solo a manos del tiempo.
Como circo de emociones, donde hablar con ella es un vaivén, y cada respuesta, un sentimiento aprendido.

jueves, 17 de marzo de 2016

Pagafantas

Que decir, si amor hace el corazón tan grande que lo vuelve débil. Si lo usa como cautivo en una lucha interminable y lo hace tan ignorante que no es capaz de sumar dos más dos. Consigue que tu mismo te pongas las cadenas y no te duele que aprieten, lo único que te duele es que pueda irse.
Tan ignorante fui que me enamoré, pero no tan listo como para no hacerlo. Yo que nunca dudé de mi inteligencia y que tanto presumí de que nunca me conquistarían. Yo que tantas veces dije que nunca encontraría a nadie pues quería como fiel compañera a la soledad más profunda. Yo, yo que fui tan tonto de creer cada palabra y cada sentimiento, comprendí que sólo era un ignorante más.
Prometí olvidarte, ni si quiera pensaba que pudieses fijarte en mí, pero así que como buen gilipollas que soy te ayudé en cada llanto que le dedicabas. Comprendía que decías, porqué llorarabas, porque no dudaste de él.
Agarraba tu cuerpo cuando resbalabas hacia el precipicio y tiraba tan fuerte de nosotros que yo también caía, pero estábamos a salvo, siempre a salvo. A pesar de que la corriente nos llevaba más allá, sabías muy bien como desplegar el salvavidas y no nadar contracorriente.
Con cada paso sentía como nos acercábamos, oía incluso tu suspiro más callado, pero no sabía que hacer, así que agarraba tu mano y me dedicabas una sonrisa.
Cada día era una oportunidad, un te quiero, un beso en la mejilla, pero hay muchas formas de querer y yo no las sabía todas.
Pronto encontraste un nuevo camino, otro príncipe que te llevase a su castillo, y yo como comerciante de palabras tuve que elegir el camino más sencillo, a pesar de saber que nuestros caminos nunca se enredarían.
Al final como al principio, tu en tu castillo con príncipe de elegante figura y yo escribiendo textos a quien un día amé.
Tan ignorante fui, que también amé.