domingo, 25 de enero de 2015

Magia

¿Conocen el truco de la caja y la sierra de acero? ¿O ese otro de sacar un conejo de la chistera? Bueno, hoy no quiero hablaros de ese tipo de magos sino de otros. No se si estarán de acuerdo conmigo, pero creo que un verdadero mago no se oculta tras una tela, ni necesitan unas cadenas para darle mas emoción al espectáculo porque permanentemente viven atados. Hablo de esas personas que luchan día a día mientras otros nos quedamos sentados en el sofá. Esas personas que se levantan antes que nadie para acostarse los últimos. Los que pase lo que pase nunca se rinden por muy difícil que sea el reto. Personas que realmente hacen magia, capaces de multiplicar las comidas de cada día para que sobre para el otro. Son quienes pasan en vela cada noche que salimos a divertirnos. Aquellas personas a las que apenas decimos te quiero, es más, discutimos por tonterías, aunque ella nunca se enfada del todo porque no hay nada que le importe más que tú. Hablo de las madres, esa mujer a la que le debemos todo. La verdadera magia vive en ellas, la magia, del día a día.

jueves, 22 de enero de 2015

Entendí

Comprendí que no merecía la pena cuando perdí tus besos. Cuando dejé de sentir tu cuerpo junto al mio y mis manos con tu espalda. Agarré aquello  que creí entender y empecé a trabajar en ello, pero al final no sabía nada. No entendí el amor y creo que jamás lo entenderé, al igual que jamás entenderé esos besos vacíos. Agarramos fuertes nuestras manos pero no lo suficiente y al final se separaron. De nada me sirvió las noches en vela llorando pensando en que volverías, pues nunca volviste ni quiero pensar en que o puedas volver, aunque este desgarro de mi alma lo desea con todas sus fuerzas, causando más dolor en mi cabeza y corazón. Ha veces vuelvo a leerte para recordarte, aunque una lágrima cae por mis mejillas cada vez que lo hago. Recordar tu cuerpo, pelo, mirada... Todo me mata. Desearía ser agua de tu sed para que a veces, aunque sólo sea ha veces, pueda saber que me necesitas. Pero ya nada es igual, tu ríes, yo lloro. Al menos sé, que siempre, pase lo que pase, nos unirá el
cielo. Siempre tuyo, Daniel.

Frío

Incluso allí los niños tienen frío, no quieren abrigarse, no lo necesitan, pero tienen frío. Mohamed nunca imaginó su destino. Al igual que Abed, Hangar o Jaffar. Todos ellos solo piensan en jugar, ser futbolistas o simplemente hombres. Pero no querían ir allí. Incluso rogaban a su familia no ir. Prometiendo trabajar, dejar la escuela incluso. Pero los tiempos mandan y el gobierno aún más. Las armas que cargan les superan en tamaño y peso. Y las imagines no dejan de repetirse en sus sueños, despertando cada noche. Ya no son niños en edad de jugar, ahora son hombres destinados a morir. Y aún así, en el resto del mundo, aún lloramos cuando pierde nuestro equipo o cuando no conseguimos lo que queremos. Aún buscamos consuelo en un absurdo amor a la vida. Desahucios, hambre guerras... Y aún así buscamos la felicidad en series de televisión y canciones de amor. Un aplauso para el mundo y para los países “desarrollados” y “subdesarrollados” que dejan que los niños mueran en la guerra en lugar de ser niños. Pero claro, al resto del mundo, no le salpica la sangre.

sábado, 3 de enero de 2015

Todo por vos

Pues que bella tu mirada, intensamente el latido de tu alma y voz de tu engaño. Envolviendo aquellos ojos negros que aparecen en mis recuerdos. Removiendo entre las bravías aguas de aquel mar que un día soñamos. Pues que bellas fueron tus transparentes palabras. Esos movimientos de tus labios, aquellos labios que ansío besar. Que los dioses me lleven con ellos si no te tengo, o si eso hace feliz a vos,  en definitiva, podré ser lo que su persona desee que sea. Podré surcar los mares de las mas peligrosas mareas y océanos desconocidos, podría volar como un ave libre, podré caminar sobre montañas heladas y calurosos volcanes. Podré hacer todo lo que me pida. Todo por vos. A cambio no pido nada, no pido su amor por que no lo tendría, solo pido que sepa, que estoy aquí,  que siempre estaré aquí,  incluso después de su último adiós.