lunes, 26 de octubre de 2015

Amigo de absurdos consejos

Amigo mio no te marches de mi lado, sigue dándome la lata con palabras que no escucho y clava tu mirada en mí y mis tonterías. Pide otra copa que yo la pago, sentemonos en la terraza del bar y habla mientras yo imagino ilusiones, así fue siempre, así debe de seguir. Continua diciéndome que debo cambiar, asentar cabeza y buscar a alguien que me quiera y necesite, que no intente evadir mis responsabilidades y busque trabajo, un futuro y una ilusión. Sigue dándome el coñazo mientras ni siquiera tu puedes creer lo que dices, mientras no tomas tus propios consejos y tu forma de pensar no actúa, la guardas en una parte de tu cerebro para soltarmelas a mi, eso sí, con una copa en la mano. El alcohol te hace valiente y dices palabras que sólo la cerveza te hace capaz de decir, pero tu credibilidad baja y tu deshonradez aumenta. El cigarro de tu mano te hace ser como aquel padre que quieres ser, el típico padre de cerveza, cigarro y consejos absurdos, como un juego de niños que juegan a ser mayores. Amigo mío, sigue dándome el coñazo con palabras absurdas, sigue siendo como el padre que algún día serás y yo seré como el hijo, que nunca escuchó y se arrepintió de no haber escuchado.