domingo, 28 de febrero de 2016

Nuestro bucle

Como bucle del destino, donde comienza un camino significa que acabo una historia y cada historia trae tras de si un camino.
Así pues, tan grande fue nuestro bucle que nos vimos inmersos en una lucha constante y que ambos, supimos desde el primer momento que seriamos incapaces de ganar. Pero, como luchadores en el ring cegados por la impotencia, buscamos cada ápice de esperanza escondido en cualquier rincón que pudiésemos encontrar, intentando agarrar cada aliento para conservarlo. A pesar de la lucha, ambos fuimos derrotados por un K.O de nuestros rivales. A veces, cuando algo se acaba, simplemente nadie tiene la culpa.
Como olvidar aquel primer saludo escondido tras la pantalla de un móvil, esperando ansioso que lo leyeses y mas aun, que respondieses, a partir de ahí, supe que tu interés era falso, que no querías que pensase que eras mala y al final, fuiste tan buena que aceptaste un café. 
A pesar de estar casi escondida en aquella primera "cita" que, a pesar de yo llamarla así, solo me bastaba una mirada para saber que en realidad estabas incomoda, buscando una salida próxima y mirando hacia el lado por el rabillo de ojo, observando perdida al chico de la mesa de al lado, mientras yo te aburría con mis palabras y buscaba constantemente nuevas preguntas para intentar entablar algún tipo de conversación. No obstante, no fue esto lo peor de aquel día, si no cuando las lagrimas recorrían tus mejillas por que ese chico, que ignorante no supe que fue tu novio tiempo atrás. Y mientras mirabas sin querer y yo te aburría, ese chico besaba ha aquella rubia de fácil desnudez.
Nunca olvidare, como una lagrima se alejaba de tu rostro mientras tu echabas a correr hacia la puerta, como tu pelo se moldeaba al viento y tus piernas fueron tan rápidas y precisas que mis ojos apenas pudieron ver el movimiento. Tampoco olvidaré jamás, como te metías y en el coche y, aun llorando, me pedías que nos fuésemos de aquel lugar. Como cuando llegamos al parque donde, después de conocernos y hablar durante horas, un beso fue testigo de una historia jamás contada. Después de varias sonrisas pudimos incluso retomar la poca normalidad que podíamos tener en aquel momento, pues la mezcla de ilusión y nerviosismo era demasiado intensa, pero me bastó tu abrazo para recuperar el aliento.
Aunque, como toda historia, esta también tenía final, y ambos sabíamos que llegaría pronto pues, a pesar de tus te quiero, siempre fuiste demasiado superficial aunque sabes bien que no te culpo. 
Siempre te dije, que te agradecía con todo mi alma tanta lucha de tu parte hacia los prejuicios y estereotipos, pero en el fondo, ya sabias que no funcionaria, pues tu mentalidad de "feos no" siempre fue demasiado grande.
Lo único que me queda, es darte las gracias por hacer que me sintiese especial durante aquellos meses y aunque ambos caímos derrotados, sinceramente espero que toda esta lucha realmente te haya servido. 

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