viernes, 19 de mayo de 2017

No es que no queramos

Como encender un cigarro sin dar calada alguna, consumiéndose lentamente por la pequeña llama que arde dentro de él, poco a poco, lo justo para no temer hasta no sentir como el calor llega hasta la boquilla. Mucho más rápido, si el viento se torna fuerte y victorioso.
Así como la primera parte de la secuela más interesante, donde no ver el final pues en ninguna parte pone FIN, donde siempre queda la intriga del saber qué pasará, donde las preguntas son infinitas y no existen respuestas.
Así como intentar acercarse a ti, caminando inmerso en el bucle del infinito de tus ojos. Alejándote si tan solo consigo poner un dedo en tu rodilla mientras tomamos un café, pero a la vez, acercando tus manos a las mías cuando yo me antojo distante, tan arisca y tan cercana, simplemente tú.
Querer o no querer, pues poder todo se puede, pero no es que no queramos, simplemente aún no es tiempo, aún no salió el arcoiris que nos una ni el minutero marcó la hora correcta para besarte, aún mis manos no son suficientes para masajear tu espalda y mi voz, no sabe decir que te quiero cuando estás enfrente.
No es que no queramos, es que aún no aprendimos a amarnos.